Tu pipeline vive en la cabeza de cada vendedor.
Cada quien lleva sus tratos a su manera, nadie sabe con certeza cuántas oportunidades hay abiertas y, cuando un vendedor se va, sus tratos se enfrían porque nadie sabía en qué iban.
Marca los síntomas que reconoces.
- No sé cuántas oportunidades abiertas tenemos ni por cuánto.
- Cada vendedor maneja sus tratos distinto.
- Si alguien renuncia, se lleva sus tratos.
- Los reportes se arman a mano los viernes.
El diagnóstico probable.
Sin un proceso escrito y un lugar común, el conocimiento comercial es privado de cada vendedor. El equipo no escala porque no hay sistema que se pueda enseñar ni medir.
Cómo lo resolvemos.
- Un pipeline con etapas y criterios claros de avance.
- Reglas de seguimiento: quién mueve cada trato y en cuánto tiempo.
- Bandeja compartida para que nada dependa de un celular.
- Reportes automáticos de pipeline, sin armarlos a mano.
Ve dónde se cae tu embudo.
Antes de contratar nada, usa el sistema. Estas herramientas te dan una foto real en minutos.
Aún no publicamos cifras aquí.
Preferimos mostrar resultados cuando podemos sostenerlos con datos y con permiso del cliente. Estamos construyendo esos casos; mientras tanto, te contamos en vivo qué hemos hecho para operaciones como la tuya.
Para tu caso trabajamos con:
Saca las ventas de la memoria y ponlas en un sistema.
Montamos tu proceso en un CRM con reglas de seguimiento y capacitamos a tu equipo para que lo use de verdad. En semanas, no meses.